Una rotura en la vía podría ser el origen del descarrilamiento del tren en Adamuz

Los investigadores centran su atención en una soldadura de la zona por la que circulaba el Iryo

vía rota adamuz
Investigadores sobre la vía / EFE

La investigación del grave accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), que ha dejado hasta el momento más de cuarenta personas fallecidas, avanza con los primeros análisis técnicos sobre el terreno. Según ha adelantado el diario ABC y han corroborado fuentes de la investigación, una posible rotura en una soldadura de la vía podría estar en el origen del descarrilamiento del primer convoy implicado.

En concreto, los investigadores centran su atención en la soldadura identificada como L-10717 número 23117, situada en el punto por el que circulaba el tren de alta velocidad Iryo 6189, que cubría el trayecto Málaga-Madrid. Al parecer, fue el vagón número seis el que se salió de la vía tras el fallo estructural, desplazándose lateralmente e invadiendo la vía contigua, donde impactó frontalmente con el tren Alvia 2384 que circulaba en sentido contrario desde Madrid hacia Huelva.

De forma paralela, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha confirmado que será necesario analizar en laboratorio los carriles situados en el punto exacto donde se inició el descarrilamiento. Asimismo, se inspeccionará en taller la rodadura del tren Iryo y se revisará el estado de otros trenes que circularon previamente por ese mismo tramo.

En su primer informe, la CIAF ha anunciado también la extracción de los datos de los registradores jurídicos embarcados de ambos trenes, así como la solicitud a Adif de los registros de circulación correspondientes a los dos días anteriores al siniestro. Todo este material será custodiado y trasladado a dependencias de la comisión en Madrid para su posterior análisis en laboratorio especializado.

Durante las próximas 24 horas se incorporarán nuevos investigadores al operativo, mientras continúan las tareas de recogida de información in situ. La comisión ha subrayado que, pese a estas primeras hipótesis técnicas, todas las posibles causas del accidente permanecen abiertas al encontrarse la investigación en una fase inicial.

El siniestro se produjo el domingo 18 de enero a las 19.45 horas, cuando los tres últimos coches del tren Iryo descarrilaron y colisionaron con el Alvia que circulaba por la vía opuesta, ambos a velocidades cercanas a los 200 kilómetros por hora, según datos preliminares. En el momento del accidente viajaban unas 300 personas en el tren Iryo y 186 en el Alvia.

La CIAF dispone de un plazo inicial de un año para emitir el informe final sobre lo ocurrido. Mientras tanto, la investigación continúa abierta con el objetivo de esclarecer con exactitud las causas del accidente y depurar posibles responsabilidades.