El incendio forestal que afecta a la localidad almeriense de Los Gallardos ha elevado su balance provisional a 11 personas fallecidas y ocho heridas, cuatro de ellas de gravedad, según ha informado este viernes el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. El Gobierno andaluz ha calificado la jornada de «verdaderamente trágica» y ha trasladado su pésame a las familias y allegados de las víctimas.
El fuego continúa activo y presenta una evolución «muy compleja, muy rápida y muy veloz», favorecida por la complicada orografía del terreno y la existencia de numerosas viviendas dispersas en zonas forestales. Mientras el operativo trabaja para contener las llamas, los equipos de emergencia mantienen la búsqueda para descartar que pueda haber más víctimas.
Las cuatro personas con heridas de mayor gravedad permanecen hospitalizadas y está previsto que sean trasladadas en helicóptero desde el Hospital Torre Cárdenas al Hospital Virgen del Rocío. Otras cuatro personas han sufrido lesiones de menor consideración.
Las víctimas abandonaron el itinerario de evacuación
Según ha explicado Antonio Sanz, inicialmente se ordenó la evacuación de parte de la población de Bédar, aunque posteriormente esta medida fue sustituida por un confinamiento preventivo cuando el incendio se aproximó al municipio. A juicio del consejero, esta decisión permitió proteger a los vecinos y evitar consecuencias aún más graves.
No obstante, las personas fallecidas habrían optado por abandonar el recorrido de evacuación establecido y buscar una salida alternativa por una rambla, una decisión que el consejero calificó como «una verdadera trampa».
Los cuerpos fueron localizados en dos puntos diferentes. En uno de ellos fallecieron cuatro personas que viajaban en un vehículo que, por sus características, podría pertenecer a ciudadanos británicos, ya que disponía del volante a la derecha. En otro lugar fueron halladas otras siete personas que habían abandonado sus coches e intentaban escapar a pie por una zona distinta a la indicada por los servicios de emergencia.
La Junta ha precisado que todavía no puede confirmar oficialmente la identidad ni la nacionalidad de las víctimas hasta que concluya el proceso de identificación, aunque todo apunta a que la mayoría, o incluso la totalidad, serían de origen extranjero.
Más de 3.100 hectáreas afectadas y 122 personas realojadas
El incendio afecta ya a una superficie aproximada de 3.150 hectáreas y continúa presentando importantes dificultades para su extinción debido a la abundancia de barrancos y a la imposibilidad de acceder con maquinaria pesada a gran parte del terreno.
Actualmente permanecen 122 personas realojadas, distribuidas entre el Teatro de Lubrín y el Polideportivo de Garrucha, la mayoría procedentes de Bédar.
Los trabajos se concentran especialmente en la cabeza del flanco derecho del incendio para impedir que las llamas alcancen nuevas zonas de cultivo, mientras que la complicada topografía sigue dificultando las labores de extinción en el flanco izquierdo.
Más de 460 efectivos participan en el operativo
En las tareas de extinción trabajan 464 efectivos y 124 vehículos, entre ellos 177 especialistas del Plan Infoca, organizados en 21 retenes de bomberos forestales, nueve camiones autobomba, técnicos de operaciones y agentes de Medio Ambiente.
A lo largo de la jornada se incorporarán más medios aéreos para reforzar el dispositivo, mientras que la Unidad Militar de Emergencias (UME) ya interviene sobre el terreno con 64 militares, 12 autobombas y dos vehículos nodriza.
La AP-7 ha quedado reabierta al tráfico, aunque permanecen cortadas la AL-6109 y la N-340A. La Junta de Andalucía ha insistido en la importancia de seguir siempre las instrucciones de los servicios de emergencia y utilizar únicamente las rutas de evacuación habilitadas. Además, mantiene operativo el teléfono de atención a familiares 677 904 624, gestionado por el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres.



