Los sindicatos UGT y CCOO «en una maniobra alevosa e ilegal, con la tolerancia del alcalde de Estepona, José María García Urbano, se presentan y erigen como exclusivos representantes de los empleados municipales en la Mesa de Trabajo creada para la elaboración de las Bases de las futuras convocatorias de estabilización de empleo de los funcionarios interinos y laborales indefinidos que son el 90% de la plantilla».
Este nuevo «apaño» entre los sindicatos y el alcalde «pretende dejar fuera de las negociaciones a CSIF, pese a que éste es el sindicato con mayor número de Delegados Sindicales en el Ayuntamiento de Estepona, contando actualmente con 11 Delegados, por 7 de CCOO, 5 de UGT y 3 de SIPAN de los 26 totales».
Al sindicato no le sorprende, ya que «es algo que no es nuevo pues desde que gobierna García Urbano han sido muchas las decisiones tomadas por estos sindicatos, mal definidos como defensores de la clase obrera, en connivencia con el político de turno que manda y siempre en perjuicio de los empleados municipales. Trabajadores que llevan incluso 30 o mas años ocupando puestos estructurales e imprescindibles para el Ayuntamiento, y que durante más de 3 décadas han sido usados como mano de obra barata y precaria de los gobiernos de turno y como votantes cautivos de UGT y CCOO».
SINDICATOS «DESLEALES»
Durante los últimos 12 años es «cuando más atropellos se han cometido contra sus derechos, despidos, privatizaciones, traslados, recortes económicos, pérdida de ayudas y prestaciones sociales, etc. Y siempre con el silencio cómplice de unos sindicatos desleales con la clase media y trabajadora que solo buscan perpetuar sus estructuras, conservar sus prebendas, llenar sus bolsillos y mantener sus ejércitos de liberados».
CSIF lleva años reclamando la fijeza de estos empleados temporales en el Consistorio esteponero , «mediante la aplicación del artículo 26 del Convenio Colectivo, algo para lo que solo necesita voluntad política, voluntad que el actual alcalde no tiene pues le interesa usar la precariedad y debilidad de los trabajadores como herramienta intimidatoria con la que mantenerles asustados y subyugados».
En el año 1988 y en los años 1995 y 1996 por decisión plenaria, de otros ejecutivos locales, se reconvirtieron cientos de plazas temporales en plazas laborales fijas. «Conversión de la que salieron beneficiados muchos de los ahora líderes sindicales entre ellos el todavía Presidente del Comité de Empresa y líder de CCOO, José Carrasco Pérez. Curiosamente en julio pasado se le subió el sueldo de forma anómala, a Luis Carlos Barea, Secretario Local de UGT, que dimitido de Presidente del Comité de Empresa tras denunciar CSIF que declarase contra un trabajador en un juicio perjudicando a toda la plantilla».
Por otro lado el sindicato recordó que «como ocurrió antes con el hijo del líder de CCOO, la forma que el alcalde tiene de dominar y de conquistar las voluntades de los dirigentes de estos sindicatos. García Urbano, CCOO y UGT parecen buscar que todo acabe en los tribunales para así tener un chivo expiatorio al que culpar de los fallos y de su nulo interés en dotar de fijeza a la plantilla. Sabedores además de que la Subdelegación del Gobierno ha advertido que en las Ofertas de Empleo Público no se pueden sacar plazas de naturaleza funcionarial como de laborales, como pasa en el Ayuntamiento de Estepona. Algo que ocultan a los trabajadores, sin duda temerosos de perder sus privilegios y votos en las elecciones sindicales en curso», añade CSIF.



