Un escultura en Estepona recordará al bombero Carlos Martínez, que murió en el incendio de Sierra Bermeja

Hecha de bronce y con una altura de 1,8 metros, con el nombre ‘Homenaje a Carlos Martínez Haro’, se colocará en el área recreativa de Los Reales de Estepona

Un escultura en Estepona recordará al bombero Carlos Martínez, que murió en el incendio de Sierra Bermeja - carlos martinez haro
Carlos Martínez Haro.

Una escultura de un héroe lucirá en Estepona para recordar al bombero que perdió la vida en el incendio de Sierra Bermeja. La Junta de Andalucía será la encargada de levantar dicha estatua que se colocará en el área recreativa de Los Reales de Estepona para homenajear al bombero forestal almeriense Carlos Martínez Haro, quien perdió la vida en le incendio intencionado que se produjo en Sierra Bermeja la noche del 8 de septiembre de 2021.

El Gobierno andaluz ha iniciado el procedimiento para encargar la escultura con la que desde la Dirección General de Medio Ambiente, Biodiversidad y Espacios Protegidos se quiere «honrar eternamente» al integrante del Infoca, de modo que se han destinado 40.700 euros para la elaboración del monumento conmemorativo.

La escultura, que llevará por nombre ‘Homenaje a Carlos Martínez Haro’, deberá estar hecha en bronce y tener una altura de 1,8 metros de altura. Así, se ha optado por una figura realista, que refleje los rasgos físicos de la persona que se pretende homenajear y la indumentaria oficial, según recoge el pliego de condiciones consultado por Europa Press.

Al pie de la escultura deberá aparecer el texto en mayúsculas ‘Homenaje a Carlos Martínez Haro, que dio su vida en el incendio de Sierra Bermeja. 9 de septiembre de 20211’.

Los encargados de reproducir la figura, que contarán con un mes para realizar dichos trabajos, deberán contar además con el visto bueno de los responsables del proyecto una vez se complete el molde en el que se efectuará la fundición. Una vez acabado, se trasladará para su colocación definitiva en el lugar indicado.

Carlos Martínez Haro, vinculado al centro de defensa forestal (Cedefo) de Alhama de Almería, el cual llevará su nombré, falleció con 44 años de edad siendo padre de dos niñas de 6 y 9 años, en el incendio que sofocaron hasta 1.100 bomberos en la sierra malagueña, quienes lucharon contra las llamas en una zona que obligó a desalojar a casi 3.000 personas y que arrasaron más de 9.500 hectáreas. El incendio se dio por extinguido tras 46 días de trabajos.

Un fuego considerado de sexta generación y señalado por la Junta como uno de los peores ocurridos en la historia de nuestro país.