Entre los numerosos testimonios recogidos este domingo por Diario Área durante la manifestación celebrada en Ceuta, uno ha destacado especialmente por su mensaje de convivencia. Se trata de Nabil, empresario ceutí y musulmán, que ha recorrido la movilización repartiendo agua de manera altruista entre sus paisanos.
Nuestro compañero Paco Campaña ha hablado con él durante una jornada en la que numerosos vecinos han vuelto a salir a la calle para expresar su preocupación por la situación que atraviesa la ciudad casi dos meses después de la entrada masiva registrada a finales de julio.
Nabil regenta una cafetería en Ceuta y asegura que su colaboración no termina en la manifestación. Según ha explicado, mientras continúe esta situación, los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pueden tomar café gratis en su establecimiento.
«Estamos aquí para echar una mano, ayudar. Somos españoles, somos ceutíes y lo que no podemos permitir es que nos desunan«, ha explicado a Diario Área mientras continuaba repartiendo botellas de agua entre los participantes.
«Aquí hay personas de todas las religiones»
El empresario ha señalado que la iniciativa nació de él y de su socio y que no tienen intención de detenerla. «Mientras dure esta ruina no vamos a cobrarles. Mucha gente ha querido ayudarnos, pero es una iniciativa de mi socio y mía y no vamos a parar», ha afirmado en referencia a las invitaciones a los agentes.
Durante el recorrido, Nabil ha sido recibido con muestras de cariño por numerosos vecinos. «Son nuestra gente, nuestra ciudad. Aquí hay personas de todas las religiones«, ha defendido.
El ceutí ha querido además separar la situación migratoria de cualquier enfrentamiento entre comunidades y ha incidido en que las personas migrantes también sufren las consecuencias de esta crisis.
«Al fin y al cabo, hayan venido como hayan venido, bien o mal, son personas como nosotros, pero no prolongues su angustia», ha señalado durante la entrevista.
Críticas al Gobierno
Nabil también ha expresado duras críticas hacia la gestión del Gobierno de España. Sus valoraciones sobre las decisiones políticas y los procedimientos de asilo corresponden a su opinión personal como participante en la jornada. «Esto es una desgracia, pero el Gobierno se está riendo de Ceuta, de toda España y hasta de los inmigrantes», ha afirmado.
También ha sostenido que muchas de las personas presentes están solicitando asilo pese a que, según su valoración, sus solicitudes acabarán siendo rechazadas. La situación administrativa de cada persona depende, no obstante, de las circunstancias individuales y de los procedimientos correspondientes.
Nabil concluyó reivindicando una respuesta que, a su juicio, tenga en cuenta tanto a los ceutíes como a quienes permanecen en la ciudad tras la entrada masiva.
Su imagen repartiendo agua entre los manifestantes ha dejado una de las estampas de la jornada: un empresario musulmán ceutí ayudando a sus vecinos en una protesta y reclamando que la situación no rompa la convivencia entre quienes comparten la ciudad.



