Gianni Infantino estaría ofreciendo a Marruecos la celebración de la final del Mundial de 2030 en Casablanca, según una información publicada por The Times. El partido decisivo se disputaría en el futuro estadio Hassan II, actualmente en construcción y proyectado para albergar a unos 115.000 espectadores.
La propuesta supondría un importante revés para España, que aspira a organizar la final en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid. La FIFA, sin embargo, todavía no ha anunciado oficialmente qué ciudad acogerá el último encuentro del campeonato.
Según el diario británico, el movimiento de Infantino tendría también una dimensión política. Marruecos se ha consolidado como uno de sus principales aliados mientras el dirigente pierde apoyos ante una posible candidatura a la reelección.
La próxima votación presidencial está prevista para marzo de 2027, coincidiendo con el Congreso de la FIFA que se celebrará en Rabat. En este contexto, The Times considera que el respaldo marroquí podría resultar especialmente importante para Infantino ante la creciente oposición interna a su gestión.
Marruecos lleva varias semanas intensificando su campaña para que Casablanca sea elegida como sede de la final. Uno de sus principales argumentos es la capacidad del nuevo estadio Hassan II, que podría recibir alrededor de 115.000 aficionados, una cifra superior a la del Santiago Bernabéu.
La información aparece en un momento de especial tensión dentro de la FIFA. Infantino había impulsado un proyecto para vender a inversores privados una participación en los futuros ingresos de los Mundiales, pero terminó abandonando la iniciativa ante la fuerte oposición recibida.
La pérdida de apoyos entre varias federaciones y la posibilidad de que surjan candidatos alternativos han generado dudas sobre su continuidad. The Times interpreta el acercamiento a Marruecos dentro de esa disputa por mantener el control de la organización.



