El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) ha asegurado este martes que no dispone de “evidencia concluyente” de que la crisis migratoria vivida en Ceuta fuera desencadenada por una campaña de desinformación promovida por actores estatales extranjeros, aunque sí ha confirmado que detectó intentos de Rusia de explotar la situación a través de las redes sociales.
“En el caso de Ceuta, vimos intentos por parte de Rusia de explotar la crisis ‘online’. Sin embargo, no tenemos evidencia concluyente que sugiera que la crisis en sí fue provocada por desinformación de actores estatales extranjeros”, ha señalado un portavoz de Exteriores de la Unión Europea en declaraciones a Europa Press.
La diplomacia europea diferencia así entre el origen de la crisis y la posterior utilización de lo ocurrido en el entorno digital. El portavoz ha subrayado que la migración es “un tema sensible” en toda Europa y ha advertido de una “actividad significativa de desinformación” en redes sociales destinada a explotar este asunto, “alimentar divisiones y aumentar la polarización”.
El SEAE realiza periódicamente evaluaciones del entorno informativo relacionadas con crisis o acontecimientos políticos relevantes para los intereses colectivos y los objetivos de la UE. Estas evaluaciones, según ha explicado el portavoz, se elaboran como servicio a los Estados miembro y se comparten con los países afectados cuando sus intereses se ven comprometidos.
Sin respuesta sobre una posible participación de Israel
El Servicio Europeo de Acción Exterior ha evitado pronunciarse, sin embargo, sobre si Israel también habría difundido desinformación relacionada con la crisis migratoria de Ceuta, como señaló este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una entrevista en la Cadena SER.
Sánchez, remitiéndose a un informe del SEAE, sostuvo que durante la crisis circularon bulos a través de redes sociales “asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista” que, según afirmó, utiliza la migración para atacar tanto a España como a Europa.
La respuesta de la diplomacia europea confirma la existencia de actividad vinculada a Rusia, pero no aporta una conclusión equivalente respecto a Israel ni sostiene que estas campañas fueran el desencadenante de la crisis migratoria.
Bruselas ya detectó actividad rusa desde el 30 de julio
La Comisión Europea ya había confirmado públicamente el pasado 6 de agosto que detectó canales, especialmente vinculados a Rusia, que trataron de amplificar la crisis de Ceuta en diferentes plataformas digitales.
En aquella comparecencia desde Bruselas, el portavoz comunitario Guillaume Mercier precisó que los intentos de amplificación fueron observados “a partir del 30 de julio”, mientras que durante los días anteriores no se había detectado una actividad similar.
Ese calendario sitúa, según la información comunicada por las instituciones europeas, la actividad de amplificación en redes sociales después del estallido de la crisis, y no como un elemento acreditado que la hubiera desencadenado.



