¿A qué velocidad empieza realmente a multar un radar? Estos son los márgenes de la DGT

El tipo de radar determina el margen aplicado antes de considerar que un conductor ha cometido una infracción

radar de tramo
Señal de radar de tramo/DGT

Un radar no sanciona necesariamente desde el primer kilómetro por hora que supera el límite de velocidad. Los dispositivos utilizados para controlar las carreteras españolas cuentan con márgenes de error homologados que deben aplicarse antes de determinar si existe una infracción, con tolerancias que oscilan entre el 3% y el 7% dependiendo del tipo de cinemómetro.

La Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene desplegada una amplia red de radares fijos, móviles y de tramo, pero no todos funcionan con el mismo margen. Cada sistema tiene asociado un margen de error técnico que debe descontarse de la medición obtenida.

Desde Pyramid Consulting, despacho especializado en la gestión y recurso de multas de tráfico, explican que esta tolerancia responde a las exigencias de la normativa de metrología legal. Los instrumentos de medición no ofrecen una precisión absoluta y, por ello, existe un margen que debe tenerse en cuenta antes de imponer una sanción.

El margen de los radares fijos

En el caso de los radares fijos, el margen indicado es de 5 km/h cuando el límite de velocidad es inferior a 100 km/h y del 5% cuando se supera esa velocidad.

Sin embargo, los equipos de última generación homologados bajo criterios más estrictos pueden reducir esa tolerancia hasta el 3%.

Esto significa que el margen efectivo puede variar dependiendo del cinemómetro concreto que haya realizado la medición.

Los radares móviles tienen un margen de hasta el 7%

Los radares móviles disponen del margen más amplio de los tres sistemas recogidos. La tolerancia alcanza los 7 km/h o el 7%, debido a la mayor incertidumbre de medición asociada a estos dispositivos portátiles.

Por tanto, la velocidad a partir de la cual puede producirse una sanción no tiene por qué coincidir con la de un radar fijo colocado en una carretera con idéntico límite.

Radares de tramo: el margen más reducido

Los radares de tramo cuentan con un margen de entre 3 km/h y el 3%.

Estos sistemas funcionan de forma diferente a los radares convencionales. En lugar de registrar la velocidad de un vehículo en un punto determinado, calculan su velocidad media entre dos puntos kilométricos.

Su mayor precisión permite aplicar una tolerancia más ajustada.

De esta forma, en una autovía limitada a 120 km/h, la velocidad a partir de la cual un conductor puede llegar a ser sancionado varía dependiendo de si la medición procede de un radar fijo, uno móvil o un dispositivo de tramo.

Una multa por exceso de velocidad no siempre es firme

El margen de tolerancia no es el único elemento que puede determinar la validez de una sanción. Desde Pyramid Consulting apuntan a diferentes circunstancias que pueden permitir recurrir una multa.

Entre ellas se encuentran los errores al aplicar el margen de tolerancia, cuando no se descuentan correctamente los kilómetros por hora o el porcentaje correspondiente al radar empleado.

También puede existir una falta de homologación o de verificación metrológica vigente del cinemómetro en el momento en el que se produjo la presunta infracción.

Otros posibles motivos son los defectos en la notificación, como el incumplimiento de los plazos, el envío a una dirección incorrecta o la imposibilidad real de identificar al conductor.

También pueden producirse errores en la identificación del vehículo o del conductor, especialmente en vehículos de alquiler o pertenecientes a flotas de empresas.

A ello se suman posibles defectos de forma en el boletín de denuncia, como la ausencia de datos obligatorios relacionados con el lugar, la hora o las características técnicas del radar, además de la prescripción de la infracción cuando la Administración deja transcurrir los plazos legales para resolver o notificar el expediente.

“Cada expediente sancionador tiene su propia casuística. El margen de error del radar es un elemento técnico importante, pero no es el único frente por el que una multa puede caer: la forma en que se ha tramitado el procedimiento es, en muchos casos, tan relevante como la propia medición de velocidad”, señalan desde Pyramid Consulting.

Radares cada vez más precisos

La DGT ha ido renovando su parque de radares fijos con dispositivos de mayor precisión. En estos equipos, las tolerancias se reducen progresivamente desde el 5% hasta el 3%.

Paralelamente, el organismo mantiene la vigilancia mediante radares móviles y de tramo, incluidos dispositivos situados en carreteras secundarias y zonas de obras.