La Junta de Andalucía ha puesto en marcha una nueva Red Asistencial para Menores con Amputación Mayor y un Comité Autonómico de Especialistas con el objetivo de unificar la atención médica, quirúrgica, rehabilitadora y protésica de niños y adolescentes que afrontan una amputación en la comunidad.
La medida culmina un proceso de años de reivindicaciones encabezado por Ismael Almagro, padre de la campeona de surf adaptado Sarah Almagro, después de las dificultades que, según relata la familia, encontraron durante el proceso asistencial de la joven.
La nueva estructura quedó recogida oficialmente en el BOJA número 53, de 18 de marzo de 2026, mediante una resolución de la Dirección General de Asistencia Sanitaria, y posteriormente ha completado su puesta en funcionamiento con la constitución de los órganos encargados de coordinar la atención.
Para la familia Almagro, el cambio tiene una carga especialmente significativa. Su movilización comenzó tras detectar graves problemas de coordinación durante el tratamiento de Sarah, que llegó a someterse a cuatro intervenciones. Aquella experiencia llevó a su padre a reclamar un modelo común para toda Andalucía que evitara que otras familias tuvieran que afrontar situaciones similares.
“El objetivo prioritario de esta lucha, de tantos años, ha sido evitar que ninguna otra familia tenga que pasar por el desamparo y el sufrimiento evitable que vivimos nosotros”, explica Ismael Almagro.
Su reivindicación perseguía que profesionales de distintas especialidades pudieran intervenir coordinadamente desde el inicio del proceso, de forma que decisiones tomadas durante una operación tengan también en cuenta la futura adaptación de una prótesis y la evolución del menor durante su crecimiento.
“Ha sido un camino largo y complejo para convencer a la administración, pero hoy logramos que los cirujanos, traumatólogos y rehabilitadores trabajen juntos desde el primer minuto, planificando la operación pensando en la futura prótesis del menor y garantizando un seguimiento digno durante su crecimiento”, señala.
Entre cinco y siete casos al año en Andalucía
Las amputaciones mayores en niños y adolescentes son situaciones de baja incidencia. Según la información facilitada, Andalucía registra una media de entre cinco y siete casos cada año.
Hasta ahora, buena parte de la coordinación entre los distintos profesionales implicados dependía de mecanismos informales. Con la nueva estructura, se establece un protocolo común para los centros hospitalarios andaluces y una Comisión Permanente encargada de su aplicación y seguimiento.
Uno de los principales cambios será la creación de un Comité de Interconsulta Quirúrgica, en el que los equipos de cirugía plástica, traumatología y medicina física podrán valorar conjuntamente el diseño del muñón antes de una cirugía programada. El objetivo es reducir el riesgo de nuevas intervenciones y facilitar posteriormente la adaptación protésica.
La red incorpora también un Registro Autonómico unificado dentro del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para realizar un seguimiento continuado de cada paciente y evaluar aspectos como los resultados funcionales, la simetría corporal o la calidad de vida.
Además, cada familia contará con un gestor de casos personalizado, que ejercerá como profesional de referencia y coordinará la transición entre el hospital y Atención Primaria, así como los trámites relacionados con las tecnologías protésicas.
Una atención que también incluye fisioterapia y salud mental
El nuevo modelo plantea igualmente un abordaje integral en el que participarán diferentes especialidades según las necesidades de cada paciente.
El protocolo incorpora la coordinación de oncología pediátrica, infectología, fisioterapia y salud mental. Según los datos aportados, los tumores malignos representan más del 50% de los casos adquiridos en adolescentes.
La intención es que el menor no reciba únicamente atención durante la intervención quirúrgica, sino que exista un acompañamiento coordinado durante la rehabilitación, la adaptación de la prótesis y las sucesivas etapas de crecimiento.
Para Ismael Almagro, que durante años mantuvo una intensa reivindicación ante la administración sanitaria, la creación de esta red permite transformar la experiencia sufrida por su familia en una mejora que podrá beneficiar a otros menores.
Tras las diferencias mantenidas con la administración durante este proceso, Almagro ha querido agradecer a la Consejería de Salud que una reclamación iniciada a raíz de los problemas encontrados durante la atención a su hija haya terminado desembocando en una medida destinada a reducir la descoordinación, evitar intervenciones innecesarias y mejorar los resultados clínicos.
Lo que comenzó como la lucha de una familia por la atención recibida por Sarah Almagro acaba así traducido en un nuevo modelo asistencial para los menores amputados de toda Andalucía.



