Cerca de 900 alumnos y 240 mayores participan en los programas de Marbella Voluntaria

El convenio anual, dotado con 41.316 euros, respalda iniciativas de acompañamiento social, talleres intergeneracionales, atención a personas vulnerables y actividades para combatir la soledad

La alcaldesa con responsables de Marbella Voluntaria
La alcaldesa con responsables de Marbella Voluntaria. Foto: Ayuntamiento de Marbella

La atención a las personas mayores que viven solas y carecen de una red familiar cercana volverá a ser uno de los ejes de la colaboración entre el Ayuntamiento de Marbella y la Asociación Marbella Voluntaria. Ambas entidades han renovado su convenio anual, dotado con 41.316 euros, para mantener distintos programas dirigidos a personas en situación de vulnerabilidad.

Entre las iniciativas que cuentan con este respaldo se encuentra el Proyecto Faro, que atiende actualmente a unas 240 personas y busca ampliar la protección, el acompañamiento y el seguimiento de mayores que afrontan situaciones de soledad. Los voluntarios realizan desde visitas en los domicilios hasta acompañamientos médicos, paseos o contactos telefónicos periódicos.

La colaboración incluye también programas de formación y sensibilización, iniciativas relacionadas con la diversidad funcional y propuestas intergeneracionales. Estas últimas han contado durante este año con cerca de 900 alumnos de distintos centros educativos, que han compartido actividades con personas mayores.

El acuerdo ha sido firmado por la alcaldesa, Ángeles Muñoz, y la presidenta de Marbella Voluntaria, María del Carmen Bertomeu, en un acto en el que también ha participado la concejala de Derechos Sociales, Isabel Cintado. Muñoz ha destacado que la renovación permite continuar respaldando la labor que desarrolla la asociación en diferentes ámbitos sociales del municipio.

Una red para detectar situaciones de soledad

El Proyecto Faro se desarrolla en coordinación con los Servicios Sociales municipales, cuyos profesionales pueden derivar aquellos casos que requieren un acompañamiento voluntario más continuado. A esta red se incorpora también el comercio de proximidad de los barrios como vía para detectar posibles situaciones de aislamiento o vulnerabilidad.

Cintado ha explicado que el programa dispone de un teléfono de contacto que permite, por ejemplo, que un comerciante pueda alertar si una persona mayor que suele acudir habitualmente a su establecimiento deja de hacerlo durante varios días.

“Esa comunicación rápida con Marbella Voluntaria y con la delegación nos permite activar los recursos que esa persona pueda necesitar”, ha señalado la concejala, quien ha destacado igualmente la importancia del acompañamiento diario y personal a los usuarios del proyecto.

La presidenta de Marbella Voluntaria ha detallado que la labor de los voluntarios va más allá de acompañamientos puntuales. Incluye visitas en casa, desplazamientos al médico, al hospital o a pruebas sanitarias, paseos y seguimientos telefónicos para mantener un contacto continuado con las personas atendidas.

Actividades para mayores y jóvenes

La asociación desarrolla además talleres de habilidades sociales destinados a menores que han sido expulsados temporalmente de sus institutos, así como actividades en centros educativos con las que se pretende acercar a los jóvenes la realidad de las personas mayores y fomentar los valores relacionados con el voluntariado.

Para los mayores existen también talleres semanales dirigidos por una psicóloga voluntaria y un programa de ocio que incluye visitas a museos, teatro, paseos y otras propuestas destinadas a favorecer las relaciones sociales y combatir la soledad.

Marbella Voluntaria mantiene igualmente presencia en los Centros de Participación Activa del municipio, que este año suman diez instalaciones, donde organiza charlas y actividades para divulgar los recursos disponibles y fomentar la participación.

Junto al Proyecto Faro y los programas intergeneracionales, la entidad presta diariamente atenciones primarias relacionadas con necesidades sociales y económicas. Entre ellas se encuentran la orientación para gestionar ayudas y bonificaciones vinculadas a suministros básicos y la derivación hacia otros colectivos o recursos municipales cuando se detectan necesidades específicas.