Las larvas de atún rojo crecen más rápido que hace 35 años pese a vivir en aguas dos grados más cálidas

Una investigación internacional coordinada desde el Centro Oceanográfico de Málaga revela las claves sobre cómo sobrevive el atún rojo en un océano cada vez más cálido

Las larvas de atún rojo crecen más rápido que hace 35 años pese a vivir en aguas dos grados más cálidas - atun rojo
Atún Rojo / DeepAqua

Una investigación coordinada desde Málaga ha descubierto nuevas claves sobre la capacidad de las larvas del atún rojo del sur para sobrevivir en un océano cada vez más cálido. El trabajo muestra que las redes alimentarias marinas pueden reorganizarse ante el aumento de las temperaturas y generar nuevas vías para que la energía llegue hasta las larvas.

El hallazgo procede del proyecto internacional INDITUN, coordinado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) desde el Centro Oceanográfico de Málaga, que ha actualizado 35 años después el conocimiento científico sobre la única zona de reproducción conocida del atún rojo del sur (Thunnus maccoyii).

Un equipo internacional regresó al océano Índico oriental para analizar cómo puede afectar el cambio climático a las primeras etapas de vida de esta especie. Los resultados de la investigación han sido publicados en PNAS y en un número especial de la revista Deep-Sea Research Part II.

La campaña oceanográfica, desarrollada en 2022 entre Indonesia y el noroeste de Australia, permitió estudiar conjuntamente la oceanografía física, el plancton, la alimentación, el crecimiento y la distribución de las larvas. Estos procesos no habían vuelto a analizarse con este nivel de detalle desde las campañas realizadas a finales de los años ochenta.

Crecen más rápido pese a vivir en aguas más cálidas

Uno de los resultados que más ha llamado la atención de los investigadores es que las larvas analizadas en 2022 crecieron más rápido que las estudiadas hace 35 años, a pesar de encontrarse en aguas aproximadamente dos grados más cálidas.

La explicación está relacionada con un importante cambio en su alimentación. Mientras que en los años ochenta predominaban en su dieta pequeños crustáceos, ahora las larvas muestran una marcada preferencia por las apendicularias, pequeños organismos gelatinosos capaces de transferir de manera muy eficiente la energía procedente del plancton microscópico.

Este comportamiento apunta a que, bajo determinadas circunstancias, las redes tróficas pueden reorganizarse y continuar sosteniendo el desarrollo de las larvas incluso en ecosistemas más cálidos y pobres en nutrientes.

Para los investigadores, la relevancia no reside únicamente en comprobar que las larvas están creciendo más, sino en conocer las razones y entender cómo el propio ecosistema puede modificar las rutas por las que circula la energía.

El calentamiento sigue suponiendo una amenaza

Los científicos advierten, no obstante, de que estos resultados no significan que el cambio climático esté beneficiando al atún rojo del sur.

Las larvas ya se desarrollan cerca de sus límites térmicos funcionales y un incremento adicional de las temperaturas podría hacer desaparecer las ventajas observadas. Su supervivencia dependerá de que continúen existiendo las condiciones físicas y biológicas necesarias para que se produzca esa reorganización de la red alimentaria.

Las primeras semanas de vida son especialmente importantes para las poblaciones de peces. Pequeñas diferencias en la alimentación, el crecimiento o las condiciones ambientales pueden determinar qué larvas sobreviven y cuáles no, condicionando posteriormente el reclutamiento de la población adulta.

El proyecto también ha constatado que otros factores, como la especialización alimentaria de las larvas, la estrategia de alimentación de las hembras reproductoras y la distribución espacial de las masas de agua, tienen una influencia decisiva durante estas primeras fases.

En INDITUN han participado, además del Centro Oceanográfico de Málaga, investigadores de los centros del IEO de Vigo, Canarias y Santander, junto con instituciones científicas de España, Estados Unidos, Japón y Chile.