La gran ampliación del Aeropuerto de Málaga arrancará en 2029 y durará siete años

La transformación supondrá una inversión de 1.500 millones de euros y permitirá multiplicar por seis el espacio para el control de pasaportes, triplicar la zona de llegadas y ampliar los filtros de seguridad

Aeropuerto Málaga
Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol – AENA – Archivo

El Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol prevé iniciar en 2029 las obras de su gran ampliación, una transformación que se prolongará durante aproximadamente siete años y que afectará a los principales espacios y flujos de la infraestructura. Así lo ha avanzado este martes su director, Sergio Millanes.

El proyecto supondrá una inversión de 1.500 millones de euros, de los que más de 850 millones están incluidos en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) correspondiente al periodo 2027-2031. La actuación llega mientras el aeropuerto continúa aumentando su actividad después del récord alcanzado el pasado ejercicio.

Entre enero y agosto, las instalaciones malagueñas han contabilizado 19,3 millones de pasajeros, un 6,6 % más que durante el mismo periodo de 2025. El crecimiento se ha mantenido durante el verano, cuando se han llegado a registrar jornadas con más de 107.000 viajeros, según los datos facilitados por su director.

Millanes ha explicado que Málaga afrontará una «transformación muy importante» que va a «tocar todos los flujos». Entre las principales actuaciones se encuentra multiplicar por seis el espacio destinado al control de pasaportes, más que duplicar los filtros de seguridad y triplicar el área de llegadas.

Más capacidad para pasajeros y aviones

La remodelación también llegará a las pistas. El proyecto contempla desdoblar la calle de rodaje entre ambas pistas, una actuación destinada a permitir que las aeronaves puedan cruzarse simultáneamente.

Actualmente, el aeropuerto trabaja con una capacidad de unos 9.800 pasajeros por hora, en lugar de establecer su límite mediante una cifra anual de viajeros. Esa capacidad horaria aumentará una vez que se desarrollen las actuaciones previstas.

Las perspectivas apuntan además a que 2026 podría terminar con un nuevo máximo de pasajeros. Millanes no ha ofrecido una previsión concreta para el conjunto del ejercicio, aunque ha señalado que «la senda es positiva» y que, «si no ocurre nada extraordinario», espera superar los registros de 2025. El pasado año terminó con 26,7 millones de viajeros, un 7,4 % más, estableciendo un nuevo récord.

Durante la temporada de verano, Málaga ha contado con 262 rutas operadas por 54 aerolíneas y conexiones con 52 países. La infraestructura mantiene también un importante volumen de empleo, con una media de 10.000 personas acreditadas, de las que unas 500 pertenecen a Aena y el resto a otras empresas.

Nueva York funciona «muy bien» y miran al mercado americano

El crecimiento de las conexiones internacionales es otro de los puntos destacados por la dirección. Millanes ha señalado especialmente las rutas con Oriente Medio, que han seguido aumentando pese a la inestabilidad política y permiten conectar la Costa del Sol con numerosos destinos internacionales mediante grandes aeropuertos de enlace como Estambul.

También ha valorado la conexión estacional entre Málaga y Nueva York operada por United, que, según ha afirmado, «está funcionando muy bien». Sobre la posibilidad de que pase a funcionar durante todo el año, ha señalado que es una decisión que corresponde exclusivamente a la aerolínea.

El director considera además que el tamaño del mercado estadounidense podría permitir una segunda ruta entre Málaga y Estados Unidos, aunque ha insistido en que son las compañías aéreas las que deben estudiar y decidir la viabilidad de nuevas conexiones.

Más complicada aparece por ahora la posibilidad de establecer vuelos directos con Asia. Sobre una eventual ruta con China, Millanes ha recordado que este tipo de conexiones se concentran actualmente en Madrid y Barcelona y ha reconocido que, por el momento, «no tengo nada concreto».

La ampliación prevista a partir de 2029 busca así acompañar un crecimiento que Millanes ha definido como «constante, robusto». El director ha defendido que una mayor conectividad supone un «beneficio neto para la sociedad» y ha asegurado que «nunca el aeropuerto va a ser un obstáculo para los planes del territorio».