El Sindicato Médico de Málaga (SMM) ha llevado a cabo una encuesta entre sus afiliados y médicos de la provincia sobre el borrador del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad. Los resultados muestran un rotundo rechazo por parte de los profesionales sanitarios malagueños a varias de las propuestas incluidas en el texto, lo que ha generado una creciente preocupación en el sector.
Según la encuesta, más de un 72% de los médicos, es decir, 2.164 facultativos, se oponen a la propuesta que contempla una jornada máxima de 48 horas semanales para los médicos, en lugar de las 40 horas que se aplican al resto de los trabajadores. Los profesionales sanitarios consideran que esta medida no solo dificultaría su jornada laboral, sino que, además, debería ser inferior a las 40 horas para garantizar una mejor calidad de vida laboral.
Otro de los puntos que ha generado fuerte controversia es la medida que obliga a los médicos a recuperar horas de trabajo en el sistema de salud relacionadas con el descanso de la mañana durante las guardias. Más del 88% de los médicos encuestados expresaron su desacuerdo con esta medida, calificándola de un incremento de jornada encubierto y no retribuido.
Además, una de las demandas más rotundas de los facultativos malagueños es que todo el tiempo trabajado fuera del horario ordinario debe ser retribuido como horas extraordinarias y tener en cuenta este tiempo extra para el cálculo de la jubilación. Un impresionante 99% de los encuestados respaldó esta propuesta, subrayando la importancia de que las horas adicionales sean reconocidas y compensadas adecuadamente.
En otro aspecto, más del 97% de los médicos malagueños manifestaron que no están de acuerdo con la propuesta de que todos los graduados universitarios tengan el mismo nivel profesional y retributivo que los médicos, considerando que esta medida podría devaluar la labor de los profesionales sanitarios y no reflejar el nivel de especialización necesario para ejercer la medicina.
La encuesta también reveló un gran rechazo, concretamente un 74%, a la incompatibilidad para que los médicos puedan ejercer la medicina privada durante los primeros cinco años tras finalizar el MIR. Esta medida fue vista como una restricción adicional que limita las oportunidades de los médicos jóvenes.
Por último, un rotundo 97% de los facultativos expresaron su apoyo a la creación de un estatuto propio para los médicos, que defienda sus derechos laborales y profesionales de manera específica. Asimismo, una gran mayoría manifestó que estarían dispuestos a apoyar movilizaciones e incluso a convocar huelgas para presionar al Ministerio de Sanidad y lograr cambios significativos en el borrador del Estatuto Marco.



